Lomo a la casualidad

Home / Éxito asegurado / Lomo a la casualidad

Lomo a la casualidad

Confesión inicial

Empiezo diciendo que esta receta es fruto de la casualidad y la improvisación. En un principio la Santa de El Capitán pretendía hacer una carne tal cual con lo que tal como tenía en la nevera: un kilo de lomo de cerdo, comprado para cubrir las necesidades de una comida multifamiliar inesperada. No había prevista guarnición alguna ni salsa acompañante. Pero ¿cómo vamos a presentarlo así, sólo con su salsa? -espetó este Capitán-. Soluciones: la bolsa de patatas es simple, la lechuguita vulgar. Pues algo habrá que hacer. Venga, me lanzo y una cebollita caramelizada puede quedar bien. Lo dicho y a continuación hecho. Llegado el momento del fin de la cocción del lomo decidimos incorporar la cebolla caramelizada a la propia salsa de la carne buscando un totum revolutum de desconocido resultado hasta entonces. Y francamente aquello no era lo pretendido. Aquello… aquello parecía una playa invadida por las algas de aspecto bastante lamentable hasta para presentárselo al peor enemigo y los invitados multifamiliares se merecían otra cosa. ¡Santa, la minipimer! Y que sea lo que Dios quiera pero cualquier cosa antes que las algas se coman el lomo. Y la minipimer triunfó: agitó aquellas mezcla de salsa de carne con leche evaporada, brandy y la cebolla caramelizada con azúcar moreno y un chorrito de Pedro Ximénez para convertirse en una maravillosa salsa que enriqueció la carne y a los cocineros en piropos y parabienes.

Aquella casualidad se ha convertido en norma y en receta improvisada para acompañar varias carnes y que sobre para el untapanymoja de la prole e inseparables. y paso a detallárosla.

Ingredientes

1 k de lomo de cerdo
1 bote de leche evaporada de 400 gr
1/2 vaso de brandy
1 vaso de agua
Sal, pimienta
2 cebollas
3 cucharadas soperas de azúcar moreno
1 vaso de Pedro Ximénez
1 cucharada de Bovril

Preparación

Salpimentar 1 k de lomo de cerdo, al gusto de cada uno pero aquí y hoy no se trata de generar ninguna costra. En un perolón adecuado, mejor una olla donde nos quepa bien el lomo, lo sellamos bien por todos los lados. Cuando esté bien selladito y nos haya dejado restos pegados a la cazuela añadiremos un vasito de brandy y lo dejaremos que reduzca (o lo flambeamos, otro día si queréis lo explicamos). Añadimos un vaso de agua y el bote de leche evaporada y una cucharada de Bovril o el concentrado de carne que más os guste y lo dejamos que se cueza todo bien unos 30 minutos a fuego suave.

Mientras se cuece la carne picaremos dos cebollas en juliana y las pondremos en un sartén con un poco de aceite, primero a fuego fuerte y echamos un par de pellizcos de sal para que sude la cebolla y empiece a pocharse. Bajaremos el fuego cuando la empecemos a ver transparente y la dejaremos un rato a fuego lento. Cuando la veamos que empieza a pocharse añadiremos 2-3 cucharadas de azúcar (mejor azúcar moreno que carameliza mejor) y removeremos. Ahora añadiremos el vasito de vino Pedro Ximénez (que reduzca bien) y lo dejaremos todo a fuego lento el mayor tiempo posible, que quede bien caramelizado y seguro que oscurito.

Y ahora llega el fruto de la casualidad. Cuando la carne esté hecha (no os paséis, por favor, que no se os seque, que cuando la cortemos quede sonrosadita en el centro) cogeremos casi toda la salsa resultante (dejamos un poco para regar la carne) y la echaremos en el vaso de la minipimer o similar al que añadiremos el contenido de la sartén con la cebolla caramelizada.  Lo trituraremos bien y el que quiera que lo pase por un chino (a El Capitán le gusta no hacerlo para mantener un poco la textura más espesa).

Ahora cortaremos el lomo en filetes finos (comprobemos que queda sonrosada en el centro la carne) y lo pondremos en una fuente mona, fashion, chick o cutre (cada uno a su gusto). Regaremos ligeramente con la salsa-jugo que reservamos de la carne y un poquito se la salsa-casualidad de cebolla caramelizada. En un salsera aparte serviremos la salsa-casualidad o, si nos dejamos llevar por la moda imperante, haremos una exhibición de montaje de platos de manera individual y daremos rienda suelta a nuestra creatividad e imaginación.

Queda muy bien, también, con solomillo de cerdo pero con menos tiempo de cocción o con cualquier otra carne.
Photo credit: Christian González Verón via photopin cc

El Capitán
El Capitán
Blog Gastronómico Grumete
Artículos recientes
Comentarios
  • Javier
    Responder

    Doy fe de ello, la salsa está exquisita. Recomendación: comprar una barra de pan de más

Deja un comentario

Empieza a escribir y pulsa Enter para buscar

croissants3arrozhadock