¿Marmitaqué? de bonito

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¿Marmitaqué? de bonito

IlustMarmita
Me viene el recuerdo de mi santa madre plantada ante los fogones, hasta arriba de paciencia conmigo y con las patatas con bacalao preparadas para hacernos la vida agradable. Aquello era algo más que agradable era una marmita de placer, lo aseguro.

Había oído hablar del MARMITAKO de bonito y quizás en mi ignorancia incluso lo habría probado alguna vez. Pero el gusanillo me pico hace un par de veranos en Laredo, la muy noble villa cántabra donde Carlos V o I, según se quiera, puso su pie gotoso cuando iniciaba el camino de su retiro a Yuste. Fue Santos, un marinero socorrista y gimnastero el que nos invitaba a unos pocos afortunados a una Marmita de Laredo auténtica, a base de lo que relato más abajo. No seré yo el que discuta con Santos, ni con los laredanos, ni con los pescadores vascos que ase arrogan el origen de la Marmita de Bonito. Ni pienso discutir sobre las anchoas de Santoña o las de Laredo. Me atrevo a rebautizarla como MARMITAQUÉ. Dejémonos de discusiones y disfrutemos de una comida digna de consumidores de pócimas divinas como es la siguiente. El Capitán recuerda que estas líneas son el fruto de una prueba más de algo que SE PUEDE HACER y SALE BIEN. Digamos que es una receta probada y CERTIFICADA por varios paladares exigentes, inspirada en algo de unos, algo de otros y poco de todos y, por supuesto, algo de Laredo. ¡Cómo no!

Ingredientes

(para 6 personas)

– 1 kg de bonito
– 6 patatas hermosas
– 1/2 pimiento morrón-rojo grande o 1 pequeño o la pulpa de 4 pimientos choriceros remojados en agua
– 2 pimientos verdes
– 1 tomate rallado o una taza de salsa de tomate
– 5 chalotas (a mí me van de cine pero SI NO, vale una cebolleta y SI TAMPOCO, vale una cebolla)
– 1 vaso de vino o chacolí (ufff el chacolí qué bien le viene)
– 1 cucharada sopera de pulpa de pimiento choricero
– 1 cucharada sopera de pimentón dulce
– 1 guindilla cayena
– 3 dientes de ajo
– Sal y pimienta
Además:
Aceite de oliva virgen extra
400 g de bonito en un lomo limpio de piel y espinas
Perejil picado
Sal

Elaboración

Partimos de un buen caldo. Recordemos que este blog es para aspirantes a cocinillas, sin mucho tiempo o, si acaso, sin ganas de dedicar íntegramente el fin de semana a darse la paliza. Y lo digo porque sí, si tenemos ganas o tiempo de hacer un buen caldo de pescado con cabezas y espinas de bonito, junto con un poco de verdura (puerro, etc.) y un poco de sal y hierve todo a fuego lento, pues adelante. Pero como el caso de la mayoría va ser poner un caldo ya hecho, elegid uno bueno de pescado y marisco.

Picamos las chalotas (o la cebolleta o cebolla) muy picaditas y los pimientos más de lo mismo y el ajo, pues igual.

En una perola grande (marmite, oh mon Dieu!) ponemos lo anteriormente citado a rehogar en aceite de oliva (cuanto mejor, ¡mejor!). Lo dejamos unos 5 minutos que poche todo.

Cascamos las patatas (que habremos pelado antes, digo yo). Cascar=romper que no cortar la patata con el cuchillo haciendo palanca para que suelten su almidón y ayuden a espesar. Añadimos las cascadas patatas al perolón (marmitón ¡ay Señor!) y seguimos rehogando todo otros 4 minutos.

Viene el turno del tomate (por favor si puede ser natural rallado antes) que añadiremos al fondo, junto con la cucharada de pulpa de choricero (si caen dos no pasa nada o sí, para bien), la cayena grandecita, la cucharada de pimentón dulce y el vino blanco (o el Chacolí o Txacolí, en homenaje al MarmitaKO por procedencia). Lo dejamos 2 minutos hirviendo.

Cubrimos con el caldo, salpimentamos y lo dejamos guisar unos 30 minutos (puede ser algo más, depende de cómo vayan las patatas)

Mientras esperamos cogemos el bonito en dados grandecitos (o lo cortamos si no nos lo ha hecho el pescadero) y lo salteamos en una sartén. Se trata de sellarlo simple y ligeramente no de hacerlo.

Cuando veamos que nos quedan un par de minutos del guiso porque las patatas avisan de que se van empezando a reblandecer, añadiremos el bonito para que no más de 2 minutos se haga en el guiso. Rectificaremos de sal y espolvorearemos el perejil ligeramente picado.

Quitaremos del fuego y con el calor se terminará de hacer el bonito. ES MUY IMPORTANTE que el bonito no se haga mucho porque se puede secar. ¡Y está tan bueno tierno!

Y a disfrutarrrrrrrr…

Foto e ilustración BREMOND

El Capitán
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